Acá van algunos de los textos con los que trabajaremos
SHREK: REFLEXIONES
CONTADAS SOBRE LA FICCIÓN
Y LA PARODIA
PEDRO JAVIER
MILLÁN BARROSO
Grupo de investigación
Literatura, transtextualidad y nuevas tecnologías
Universidad Hispalense de Sevilla
4.
SHREK Y LA INVERSIÓN DEL MODELO COMPOSITIVO DEL CUENTO
Los conceptos
que he recordado, fundamentales para comprender el modo en que se construye la
ficción, gozan de especial relevancia en el planteamiento de Shrek, relato
en el que la inversión paródica de ciertos arquetipos esenciales del cuento
popular implica que la noción de apertura se convierta en eje tanto creativo
como de interpretación. Así pues, el lector implícito de esta película alude a
un receptor empírico en cuya competencia u horizontes de expectativas se
incluye el conocer las claves de los cuentos populares, los modos compositivos
de los llamados clásicos Disney, apoyados en permanentes cantos y coreografías
y que, a su vez, han determinado en el imaginario popular el aspecto de
múltiples personajes de cuento: Blancanieves, la Cenicienta, etcétera.
Ello repercute
en que los sentidos de esta película se dirijan a un espectador modelo que
participe del macrotexto cultural occidental, sobre todo de las industrias
culturales que en él operan, para reconocer la deconstrucción irónica de
estereotipos, personajes y motivos, de cuentos tradicionales mediante una
versión paródica. A la vez, apunta al fenómeno de intertextualidad como eje
semántico y constructivo del relato Shrek, no solo por lo que tiene de
parodia, sino también por convivir en este un sinfín de personajes fantásticos
adaptados a las formas culturales de la actualidad -bailes, expresiones
verbales, cantos, gestos...-.
4.1. Modificación sintáctica del sistema. La
inversión funcional de los arquetipos
Considerado el esquematismo del cuento
popular y habiendo reflexionado acerca de la síntesis de procedimientos
narrativos que tiene lugar en Shrek, atenderé en las próximas líneas al
tratamiento de los personajes y sus funciones en dicho relato, que se vertebra,
como acabo de indicar, a partir de la inversión de los modelos compositivos
tradicionales del cuento. Con ello puede desvelarse la evolución de los sujetos
a lo largo del relato y el doble juego que a la vez afirma y niega el canon
narrativo popular.
Respecto de las
funciones que adoptan los protagonistas, se descubre, por una parte, una
inversión en los arquetipos físicos del cuento según la cual el grotesco ogro
no podría ser héroe, por ejemplo. Por otro lado, la plena correspondencia de
aquellos con las acciones que les son tradicionalmente atribuidas a los
personajes, lo que genera una trama donde algunos se plantean si aceptar o no
el pacto de ficcionalidad propuesto por la historia en la que ellos mismos se
hallan inmersos. En efecto, los personajes de Shrek están concebidos a
partir de la inversión de los arquetipos físicos y psicológicos que les
serían atribuidos en los cuentos populares, con la correspondiente alteración
funcional. Ello adquiere especial relevancia en sus conflictos internos: un
ogro y un asno rechazados por prejuicios sociales, una princesa que se debate
entre la belleza y la fealdad, un noble tirano a causa de su ridícula condición
física... Pero presentar esta historia en formato de largometraje permite
profundizar en los personajes y contemplar sus evoluciones, superando las
limitaciones del cuento a ese respecto y permitiendo comprender el
enfrentamiento que existe entre el modelo arquetípico tradicional y el
planteamiento paródico de Shrek.
Son dos las
claves para que el procedimiento de inversión funcione en este relato y sea
punto de partida para una interpretación apoyada en la parodia:
- Un lector
implícito muy definido que requiere, como decía, una competencia bastante
análoga en lo relativo a los arquetipos del cuento popular.
- Apoyo en el
imaginario popular, a partir de citas y alusiones a textos relevantes de las
industrias culturales, para ampliar y afianzar ese universo común de lectura.
(….). La
representación espacial -rasgos físicos de los personajes, escenarios...-
permite una gran variedad de matices porque los signos visuales la resuelven
instantáneamente, sin detrimento de la agilidad narrativa del cuento. Más aún,
la asociación de canales y códigos -lo visual con lo sonoro, lo verbal con lo
no verbal- constituye un importante recurso de representación paródica, ya que
permite oponer fácilmente la concepción física de los personajes a sus
acciones. No niego, por supuesto, que el lenguaje verbal permita dicha
oposición, pero sí subrayo que, combinado con códigos no verbales -sonoros o
visuales-, aquella yuxtaposición de mensajes contradictorios queda
constantemente actualizada para el receptor. Como ejemplo, cabe mencionar la
clara ruptura del canon popular cuando la hermosa y grácil princesa Fiona se
enfrenta y vence sin ayuda a los Hombres alegres, ante los atónitos ojos de
Shrek y Asno.
Todo lo dicho
conduce a explicar el proceso de inversión del canon popular del cuento a
partir de la interrelación entre la forma y la función de los personajes. Para
ello es de utilidad la terminología que tanto se difundió desde la Morfología
del cuento
de
V. Propp, y que es soporte de los modelos de análisis neoestructuralistas.
Según acabo de perfilar, el modo en que se plantee la ficción depende, aunque
no solo, de ciertos parámetros formales que al final darán lugar a las diversas
distinciones entre géneros. (….)
Bajo este marco
epistemológico, resumo a continuación las claves significativas de los
principales personajes y acciones de Shrek.
• Las
atribuciones físicas y las acciones del protagonista, Shrek, corresponden
a las propias del arquetípico ogro villano, lo que en términos
formalistas corresponde a la categoría actancial de oponente-traidor.
Sin embargo, el
avance de la historia hace que el ogro asuma y cumpla las funciones
atribuidas al héroe, lo que confirma la inversión del arquetipo popular:
un ogro heroico que, más allá de sus costumbres y aspecto grotescos,
cumple con éxito el noble cometido tradicional de vencer al dragón y
rescatar a la princesa. En cambio, su carencia inicial no es la
necesidad de raptar a la grácil doncella, sino la de recuperar su
ciénaga, donde se aísla de los injustos prejuicios humanos.
Las piezas
musicales asociadas al ogro en la banda sonora, lejos del formato orquestal
romántico tópicamente atribuido al héroe, responden al género punk-rock, y sus
letras concuerdan perfectamente con la caracterización no convencional del
personaje.
• Asno, el
ayudante de Shrek, tampoco responde al modelo del noble y brioso corcel
atribuido tradicionalmente al caballero. En consonancia, no desempeña su función
respecto de las acciones del héroe -incluso complica la tarea de Shrek-, sino
en el plano emocional. Consigue acceder al interior del ogro y ser su
consejero, lo cual es determinante para el desenlace feliz de la historia.
Al mismo tiempo,
considerando la interrupción de la boda con el villano como un segundo rescate
de la princesa, el pollino se convierte en donante del objeto mágico: la
dragona, sin la cual no hubiera sido posible el éxito final. Al asno le son
atribuidas alusiones musicales que toman como referencia el formato de canción
adoptado por Disney en sus versiones cinematográficas de los cuentos populares,
lo cual, respecto de la inversión paródica de las populares representaciones arquetípicas,
explica que Shrek detenga los cánticos de su compañero.
• Por su parte,
la princesa Fiona es en dos ocasiones la destinaria de la ayuda del
héroe, a la vez que objeto del amor de éste. Como le sucede al ogro, rehúsa
inicialmente renunciar a dicha función, que sería la asumida por las princesas
en la tradición popular, mostrando por ello una constante voluntad de honra y
obligado amor hacia su caballero salvador. Sin embargo, a pesar de que el
aspecto físico de Fiona no varía, durante el retorno a Duloc evidencia un
cambio radical de ademanes y expresión verbal que contradice al modelo
arquetípico de los cuentos, antes indiscutible.
Ahora bien, al
ser consciente del hechizo que la convierte en ogro cada noche, la confusión y
el rechazo de Shrek determinan que la princesa se aferre de nuevo a su alta condición y asume el
destino de todas sus semejantes: casarse con un noble, a pesar de que en este
caso ella no lo desea.
En lo relativo a
esta heroína, la parodia del canon popular se refleja en el diálogo musical que
entabla con un hermoso pájaro silvestre, cuya similitud con los que aparecen en
Blancanieves y los siete enanitos (1937) no es casual. En esta
ocasión, acompañar los cánticos de no tan delicada princesa desemboca en
grotesco final.
Merece
subrayarse cómo los modelos de mundo que encarnan inicialmente los
protagonistas de Shrek evolucionan desde posiciones antagónicas hasta encontrar
diversas coincidencias fundamentales en lo relativo a sus concepciones sobre la
fantasía y la realidad, recordando los conocidos procesos de quijotización y
sanchificación.
El ogro Shrek(…..)
desde la negación del mismo mundo en que se desenvuelve y con el que evita
interactuar, se ve obligado a convertirse en el héroe protagonista de un cuento
y acepta progresivamente el funcionamiento comunicativo del discurso ficcional
en el que está irremediablemente integrado. En este proceso, la intuición de que
la princesa solo puede estar encerrada en lo más alto de la más alta
torre, se convierte en un claro punto de inflexión.
El ogro no tarda
en llegar a ser personaje de un mundo ficcional, de un mundo de fantasía con
cuya propuesta lúdica él mismo no había sintonizado al principio del filme.
Escéptico, no quiso aceptar el pacto de ficcionalidad. Despectivo, rompió el
libro de cuentos que a su mirada se presentaba.
Fiona, en
cambio, se muestra como una hermosa princesa –La bella durmiente- cuyo
destino inexorable es aguardar a que un valeroso caballero la rescate de
su encierro al besarla y, así, romper el hechizo. Como en el caso de Don
Quijote, apoya su universo sobre la estereotípica conducta que en los cuentos
-y en las novelas de caballerías- corresponde a princesas y príncipes,
esperando de su campeón una conducta acorde con los códigos caballerescos. Ello
le impide comprender el rudo comportamiento de Shrek y hace que niegue la
condición de caballero que en él había presumido antes de obligarle a descubrir
el rostro que ocultaba bajo el yelmo. Esta actitud rígida contra el ogro, en la
que lo formal supera arbitrariamente a lo funcional, no varía hasta que
comprende los dolorosos e injustos prejuicios a los que el peculiar héroe se ve
sometido.
Por su parte, Asno, como Sancho Panza, responde a un
burlesco modelo de escudero y, también como él, tiene registro lingüístico
popular, carácter asustadizo y una visión pragmática del mundo empírico que no
le permite atribuir sentidos míticos a los puntitos de las estrellas.
Evocando de
nuevo a Don Quijote, será el ogro quien le invite a no dejarse llevar por las
apariencias.
• En Lord
Farquaad también tiene lugar una inversión del arquetipo correspondiente al
noble en los cuentos populares, de modo que la hermosura, gallardía y valor del
héroe son contradichos mediante la ridiculización de su aspecto físico y la
actitud tan villana como deshonrosa. Ello convierte al personaje de casta noble
en el antihéroe, aunque conserva la categoría de fuente del heroico viaje, como
corresponde a las altas figuras de los cuentos. Precisamente la inversión del
canon estético asociado a los personajes de alta alcurnia convierte a Lord
Farquaad en un acomplejado y obsesivo tirano cuyo firme deseo es construir y
dominar el mundo perfecto que su sangre designa -el guiño orientador hacia bien
conocido referente histórico es evidente-, reafirmando su valía gracias a las
mentiras del atemorizado espejo mágico, que evita ser hecho trizas por el
malvado personaje, como efectivamente sucede en Blancanieves y los
siete enanitos cuando no sabe mentir a la madrastra. No en vano, el espejo
se emplea como representación simbólica de un pueblo que, atemorizado, actúa
según los designios del tirano para satisfacerlo.(….)
• Finalmente, la dragona del castillo, a pesar de
sus breves intervenciones, es otro personaje que logra evolucionar desde las
connotaciones negativas atribuidas por los arquetipos populares a estos seres míticos.
Como el ogro, actúa en primer lugar según el designio de aniquilar a todo osado
que irrumpa
en el
castillo para rescatar a la princesa, funcionando, pues, como oponente. Sin
embargo, hace una excepción cuando Asno se percata de que la bestia es un dragón
hembra: no
lo mata,
sino que se enamora de él. Con todo, el inicial fracaso en impedir el
rescate la priva provisionalmente de funcionalidad lógica en el relato y deambulará hasta
que Asno
la
transforme en objeto mágico y en ayudante del segundo rescate, es decir, en
personaje clave de la aventura última sobre el amor de la pareja
protagonista ogro-princesa.
Dicho de otro modo, este
personaje carecerá de función y, por tanto, de utilidad narrativa en Shrek, hasta
experimentar una inversión con respecto a su inicial y arquetípico papel de
sanguinario dragón escupe-fuego, por lo que se entiende esa inversión como
engranaje para integrar o reintegrar a los personajes en la historia. Un
instrumento fundamental para la configuración de mundos mediante la
construcción de los personajes es la interdependencia entre su forma -caracterización
física, lingüística, de actitudes...- y las acciones que determinan su función
en el relato y, en definitiva, su papel en la historia. El proceso de inversión
paródica en Shrek responde a este criterio también y afecta a las
figuras más canónicas del cuento: un ogro heroico, un príncipe feo y villano...
Por un lado, los personajes se rebelan contra los "roles"
estereotípicos que los relatos populares les han asignado, procediéndose a una
caracterización que abandona los modelos planos a favor de los personajes
redondos y asociables, por tanto, a formas de narración extensa,
como la novela o los formatos medio y largo del mismo guión cinematográfico.
El hecho de que,
como sucede en Shrek, uno de los modelos fundamentales de la inversión
consista en un claro alejamiento respecto del arquetipo que a cada personaje
correspondería en el cuento clásico, según E. Anderson, es posible gracias a la
libertad interpretativa y creativa de que goza el cuentista, quien adapta el
relato tradicional a su propio universo. En la película que me ocupa, esto se
formaliza en un verdadero entretejido de personajes extraídos de la cuentistica
popular.
Son un coro de
cautivos cuyo obligado éxodo no ha de llevarlos a la libertad, sino al recinto
donde el poder del dictador los confinó: la ciénaga del ogro. (…)
Así pues,
conviene resumir que la parodia implica una transgresión semántica y esta se
apoya, además en otros factores, en la inversión tanto funcional como formal
del personaje. Shrek es un texto modélico en este punto.
CONCEPTO
DE PARODIA
La parodia realiza una
superposición de textos: un texto o una convención de género, de estilo, se
incorporan en otro texto, que lo/s parodia. Por eso decimos que la parodia es
una modalidad de la intertextualidad. Siempre hay dos textos: uno que se
parodia (texto parodiado) y otro que se parodia (texto parodiante).Pero la
parodia no sólo incorpora un texto en otro sino que, al hacerlo, desvía el
sentido del texto original.
EL
QUIJOTE COMO PARODIA Y COMO NOVELA MODERNA
La novela se propone
como una “invectiva contra los libros de caballerías”. Esto se manifiesta con
la parodia del género en lo temático, en el estilo (apropiación del estilo
arcaizante del modelo en las descripciones o en el lenguaje de don Quijote), en
la estructura (episodios que parodian las aventuras de los caballeros, en la
errancia del personaje por una geografía española-mal diseñada-que él pretende
literaria, y en un tiempo desencadenado y fabuloso-subjetivo, en este caso-de
la aventura). También la enunciación aparece parodiada en la cadena de
múltiples narradores: los “Anales manchegos”, el historiador arábigo Cide
Hamete Benegeli, el traductor morisco y el editor Cervantes. Pero la novela se
complica cuando se pone en duda la verdad de la palabra de árabes y moros,
“padres de la historia”. Además, se intercalan historias que obedecen a otros
géneros. En esta novela se refiere el “sentido común” del refranero,
representado en el personaje de Sancho. Podemos afirmar que El Quijote no es sólo una parodia de la
novela de caballerías, sino que representa la multiplicidad de las formas
literarias del sistema y relativiza el punto de vista de cada uno.
Literatura
Española-Ed Santillana.
LAS BATALLAS DE LOS LIBROS
Las novelas de
caballerías era un género literario narrativo muy popular. Se llamaba
“caballerías” a las hazañas celebradas por cristianos caballeros medievales que
combatían contra monstruos, contra gigantes y contra toda clase de maleficios
para merecer el reconocimiento de sus pares y el amor de su dama.
Las novelas pastoriles,
muy exitosas también, eran extensos relatos protagonizados por jóvenes pastores
(idealizados, ya que no se ocupaban en absoluto de tareas rurales) que narraban
sus penas de amor en el marco de una naturaleza apacible y perfecta.
Las novelas
sentimentales relataban historias de amor platónico y analizaban minuciosamente
los sufrimientos de la pasión amorosa.
¿Qué tenían en común
estos tres tipos de novelas, además de su popularidad? Que no tenían ninguna
relación con la vida cotidiana de sus lectores. Eran lo que se conoce como
“literatura de evasión”. Cervantes, que las conocía muy bien, decidió burlarse
de ellas con todo su ingenio. Para eso, creó a un personaje llamado Alonso
Quijano: un noble maduro, empobrecido y adicto a la lectura de novelas; e
imaginó una historia colmada de personajes-lectores en un magistral juego,
paródico e intertextual, con las modas literarias.
Fragmento
“Los caminos del Quijote” Ed La Estación
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